A Víctor
Feliz cuarto de siglo
Quedaste fuera de los dominios de Lautréamont

Y es que cierro los ojos y escucho tu risa
Tu risa de niño, dulce, muy dulce.
Estás jugando con el perro, cariño.
Tu risa.
Y es que está lejos y ya no es de niño.
Tu risa que sacude en este recuerdo
y que es más grande que yo y que tú
y ese nosotros que ya no existe.
ese nosotros que ya no me atrevo a soñar pero que sueño
y vibro volviendo a tener ganas de cruzar un océano o dos o tres.
Me aferro a tu risa que está intacta en varias partes de mi, en varias.
Me aferro a tu risa intacta porque algo que hace dos minutos moría ya no.
ya no quiere otra cosa que oir tu risa.